Corazón oscuro de Margaret Weis y David Baldwin

corazon oscuro

editorial timun mas

Justin se acerco hasta el tocador y cogió el peine de la chica. Cogió un pelo y lo deslizo lentamente entre los dedos. Allí de pie, pensando en ella, pensando en su luz y su propia oscuridad, se olvidó de sí mismo. Su mirada cruzó el espejo.

Dos destellos luminosos rojos aparecieron en él, brillando extremadamente bajo la superficie de cristal.

“¡Atrapado!” Se le encogió el estomago y le dolieron los ojos. Sus dientes rechinaron. En el espejo, las dos rayas ardientes de color rojo se hicieron más intensas. Unas hebras de humo carmesí comenzaron a flotar hacia arriba desde aquellos ardientes ojos.

Una voz familiar lleno su mente como el acero vertido en un molde, siseando y refulgiendo con un calor insoportable.

-Sirviente- dijo la voz.

-Amo- susurró él.

-Mi propio caballero galante Justinian, el honorable conde de Sterling- puntualizó la voz, como si enumerase las características de una posesión particularmente preciada.

El sonido los envolvió en sus ondas espirales. Pudo sentir la presión, y de repente se le hizo difícil respirar.

-¿Sabes lo que me ha pedido Kalzar Kaman?

Justin se encogió de hombros.

-¿Ese perro? No señor, no lo sé.

-Ese perro, como tú lo llamas, me pide que te convierta en polvo.

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